sábado, 17 de diciembre de 2011

A un niño somalí, por Laura Caro



La piel seca como la tierra seca.
La tierra seca  es el único abrazo
de tu madre desde su tumba,
es   tu  hogar aún en la miseria.

Quieres llorar para beberte tus lágrimas,
pero  no sabes ya,  no puedes.
Ya no produces  lágrimas que alivien
con  engañosa sal  la sed de vida.
Los  huesos frágiles y  pronunciados de  tu cuerpo
aseguran  el triunfo en pocas horas de la muerte.

Y  en la distancia, a muchos kilómetros de ti,
un  niño malcriado le arroja impertinente
la comida a su madre y llora
lágrimas de cocodrilo.

Morirás sin verlo, por fortuna.

¿ Qué punzada sentirías si pudieras observar
el derroche que vive al otro lado de la Tierra?

¿Abrirías la boca tanto como pudieras
intentando ser canasta de ese bocado
que desprecian los que no tienen conciencia?

¿ Lograrías esa lágrima perdida
que ansías cada día en tu plegaria?

No. Morirías de dolor, probablemente.

Del dolor que punza el alma al descubrirse
invisible  para los otros;
del  dolor de ver unos ojos helados
y ciegos
que dicen sin palabras:

“Mejor así.  Que mueras invisible.
Al otro lado, no necesitamos
sufrir el sinsabor de tu agonía”

Laura Caro

Diciembre 2011
Laura Caro es autora del poema "A una niña perdida" incluído en el poemario "Uni-versos para Somalia"

7 comentarios:

  1. "...Que mueras invisible.
    Al otro lado, no necesitamos
    sufrir el sinsabor de tu agonía."
    Durísimo.Terrible.
    Tan triste como real.

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  2. Gracias por tu comentario, Carmela.
    Tenemos la obligación moral de hacer algo para cambiar esta realidad y la palabra es un comienzo.
    Un abrazo enorme, Marcos.

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  3. Lo peor de todo es saber que ese sufrimiento es evitable...y lo estamos consintiendo...
    Me has estremecido con tus palabras y con tu forma de expresarlo...
    Un saludo...

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  4. Muchas gracias, MMilagros.


    Sí, eso es lo que carcome... qué poco podemos hacer...

    Un abrazo agradecido a las dos.

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  5. Precioso poema con el que no sólo transmites sensibilidad, sino unas ganas terribles de comprar ese libro por su lectura y por la buena ayuda que prestará a soterrar algunas lágrimas.

    Gracias Laura por tus palabras.

    Des demispalabrasylasvuestras.

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  6. Gracias por vuestras palabras. Os las doy con un poco de retraso; acabo de leerlas ahora. Un saludo solidario.

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